

Dentro de las actividades que trajo consigo el rodeo organizado por el Club Cato se encuentra la primera fecha oficial de pruebas funcionales, actividad de las que fueron parte la Federación de Criadores de Caballos Raza Chilena y la Asociación de Criadores de Ñuble.
En ella hubo interesantes participantes, dentro de los que se encuentran los hermanos Germán Herrera Espinoza y Ayleen Herrera Espinoza, de 14 y 13 años respectivamente, quienes montaron a El Terciopelo Cambalache y Cucha Cucha Osadía.
En ese sentido, y para conocer mayores detalles de lo que fue su participación, Entre Quinchas conversó con los jóvenes jinetes, quienes manifestaron estar súper contentos y muy motivados para seguir aprendiendo y perfeccionándose. “Fue super emocionante, estuvimos preparándonos dos semanas y medias para el fin de semana y en la casa andamos a caballo, practicamos y corro además con un amigo”, comenzó señalando Germán Herrera Espinoza.
Y agregó que “a los 8 años entré al mundo del caballo y mi hermana a los 7 años, esto es algo que viene de nuestro abuelo y mi papá“. Además, indicó que “la yegua que mueve mi hermana es de un tío de nosotros a quién le damos las gracias por prestarnos la yegua y confiar en nosotros”.
Por su parte, Ayleen Herrera Espinoza señaló que estas pruebas “fueron lindas, pero hubo muchos nervios porque fue la primera vez que movía. Me encantaría poder volver a participar otra vez en pruebas funcionales, tanto en barrilete como en otras actividades, todo lo que tenga que ver con el caballo me gusta“. Además, la joven jinetes señaló que “los papás están felices, contentos con esto. Siempre nos acompañan, nos apoyan en todo lo que queremos“.
Su padre, Waldo Herrera, también tuvo palabras para referirse a todo lo que están viviendo como familia. “Estamos felices por ellos. A mi hija hace tiempo le estaba diciendo que le hiciera empeño. Uno como padre conoce a sus hijos, además ve sus cualidades, y se han motivado mucho. Estamos con todas las ganas e intentamos hacer lo mejor posible por ellos“.
Finalmente, también tuvo palabras para agradecer a una persona especial que permitió a sus hijos el comenzar de este caminar en el caballo de manera más profunda. “Don Johnnson Guiñez nos prestó la primera yegua que estuvo casi un año con nosotros, a él le agradezco mucho el confiar en nosotros porque con ella aprendieron los dos“, cerró.





