Tras algunos años de ausencia en el Nacional, la collera del Club Coihueco, integrada por Francisco Rossler y César Ramírez, vuelven cargados de ilusiones a Rancagua.
Es una de las dos colleras que Ñuble tendrá de representantes en la ciudad histórica, y lo hacen tras ganar brillantemente una Serie Libre en el Clasificatorio de Pemuco.
Es César Ramírez, quien cuenta lo que significa tan alta responsabilidad:
´´Para mí es algo realmente lindo y emocionante volver al Nacional´´
¿Desde cuándo que no estaba?
´´Si mal no recuerdo, desde el año 2008, cuando estaba en el Criadero El Trumao, lo hice con Ordoñez´´.
¿El año pasado estuvo cerca?
´´Sí, faltó un poco de suerte´´.
¿Cómo ha siso esta temporada para Ud.?
´´Buena, ya que logramos el objetivo principal, llegar al Nacional, estoy corriendo un caballo que ha ido de menos a más, el Guasamaco, y que ha tenido en el Burlón, un excelente compañero´´.
¿Se han complementado bien con Pancho?
´´Si, realmente cada vez nos hemos ido complementando más´´.
¿El Criadero Pozo de Oro mostró nuevos productos?
´´A Dios gracias sí, se mostraron algunos ejemplares que me dejaron muy conforme, y a Panchito igual, esperamos la nueva temporada para irlos fogueando lentamente´´.
¿El apoyo de Francisco Rossler?
´´Ha sido total, lo que le agradezco, porque me ha permito trabajar con mucha tranquilidad, igualmente a Don Sergio y el equipo de trabajo que tenemos´´.
¿Aspiraciones en el Nacional?
´´La de todo corredor, llegar lo más alto posible, que los caballos se vean bien y que estén sanitos, y esperar que nos toque un buen ´´toro´´.
César Ramírez Díaz, un excelente arreglador y mejor jinete, que siempre se brinda por entero, y que cuenta con el importante apoyo de su familia, y que humildemente se ha ganado un prestigio en la Asociación de Rodeo de Ñuble.




