

En el Clasificatorio de la Zona Centro Sur se vivió el Movimiento a la Rienda, donde dos productos de la Asociación Ñuble Cordillera lograron la clasificación a Rancagua.
Entre Quinchas conversó con uno de ellos: nos referimos a Marcos Castillo, quien montando la yegua Cuica consiguió, por primera vez, los pasajes a Rancagua.
¿Qué significó para usted llegar a Rancagua?
“Tuve que trabajar harto para esto y esta vez se logró. Estoy muy feliz porque Cuica es de mi criadero; costó años alcanzar este objetivo. Es una pega de mucho tiempo y me ha acompañado mi familia en esta aventura. Gracias a Dios se nos han dado las cosas.
Yo iba con las pilas puestas y con todas las ganas, pero hay que estar en la pista para ver qué pasa, porque todos los que movemos en rienda somos sacrificados y de mucho trabajo. Feliz de que se haya dado, gracias a Dios.

Este es el último año que la muevo yo, porque mi hija la va a mover y correr la próxima temporada; solo me la prestaba.
Cuesta encontrar productos para mover. La mamá de la Cuica tiene el mismo temperamento: muy alta de genio, pero muy buena para la rienda.
Un día me picó el bichito con los caballos y mire dónde he llegado: tengo mi propio criadero. Junto a los socios de los Criadores del Itata empezamos desde abajo”.
Finalmente, Marcos agradeció a su familia, especialmente a su madre y a sus hermanos, quienes lo apoyan de una u otra forma; a sus amigos de Coelemu; a los socios de su Club Bulnes; y a los Criadores de Itata, por el constante respaldo en este camino.

